sábado, 9 de octubre de 2010

¿Os sobra una idea?

¿Cómo escribir un blog?
¿Cómo escribir cada día en un blog?
¿Cómo escribir cada día en este blog?
Más aún, ¿cómo hacerlo sin caer en la vulgaridad, sin hacer el ridículo más espantoso?
Si alguno de los lectores lo sabe, se agradecería que lo comunicase a través de lo opción Comentarios, al pie de esta página.
Mientras tanto, habrá que aguantarse con lo que se me ocurra a mí…

UNA IDEA A PUNTO DE MORDERME

En mi caso, el proceso comienza nada más terminar la última entrada. La leo y releo, así como algunas de las anteriores, evalúo cómo han ido las cosas, dónde he metido la pierna, qué ideas habría que repetir y cuáles hay que abandonar definitivamente por insufribles.
Llegado este momento... me aborrezco: no me gusta nada. 
Encuentro fallos por todas partes, aciertos por ninguna, y hago firmes propósitos de enmienda para la próxima ocasión.
Luego me olvido de todo durante unas horas y, entonces, pienso: 
¿Qué les cuento yo a estos ciudadanos en la próxima entrada?
Y no se me ocurre nada... 
Y vuelvo a repetirme la pregunta del millón: 
¿Qué les cuento yo a en la próxima entrada?
Y en ese momento... me echo a llorar.
Para evitarme tal sufrimiento, y de paso ahorrarme trabajo y dolores de cabeza, por supuesto que vosotros, mis queridos lectores, podéis participar en cualquier momento del día o de la noche (otra vez os recuerdo los Comentarios). Es lo que tiene Internet.

(¡Qué triste vida si lo más interesante que tenéis para hacer es mandarme ideas a mí!)

Las sugerencias, salvo las peticiones de que eche el cierre a Inside View y me largue para no volver jamás, serán atendidas con todo cariño, estudiadas a fondo, y arrojadas a la papelera... excepto cuando la idea sea francamente genial. Aunque en ese caso seguro que ya se me habría ocurrido antes a mí, así que olvidad cualquier pretensión de vivir sin dar golpe a costa de los derechos de autor.
Para eso están los de la Sociedad de Golfos Apandadores Españoles.
Y no admiten competencia.
De vez en cuando, o sea, cuando no se me ocurra absolutamente nada, es decir, muy a menudo, trataré de rellenar el espacio en negro con fotografías o fusilando, perdón, quise decir citando a otros autores. Mis historias favoritas para este menester suelen ser las de Monterroso. La única pega es que, con algunas como ésta, poco espacio se puede llenar:

"Es cierto, en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros; lo malo de irse al Cielo es que allí... el Cielo no se ve."

PS ¡Coño! Ni una idea medianamente buena y he conseguido terminar la entrada del día de hoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario